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¿Qué es un Preterista?

y

¿Por Qué Querría yo

Volverme Uno de ellos?

Por

Kenneth J. Davies

            En el Dicsionario de Webster, un Preterista es "un teólogo que cree que las prophecias del Apocalypsis ya se a cumplido." En los términos más básicos, un Preterista cree que se cumplieron todas las profecías de la Biblia a finales del primer siglo (para el año 70 d.C.), y esas profecías tuvieron resultados (efectos) que continúan hasta hoy. Por ejemplo, cuando Jesús empezó a predicar, Él proclamó que el reino de Dios estaba “a la mano”. El reino “vino con poder” en 70 a.C. (Mar. 9:1) y continúa existiendo en poder hasta ahora. Existen varias razones por qué usted podría querer volverse un Preterista:

            Primero, su punto de vista escatológico (profético) es consistente con la Escritura. Cuando Jesús dice algo como por ejemplo: “Ciertamente esta generación no fallecerá antes de que todas estas cosas se cumplan” (Mat 24:34), usted puede decir, “Amén! Él estaba diciendo la verdad”! Sin tener que practicar la acrobacia hermenéutica (interpretación) al sentido claro de las palabras del Maestro.

            Segundo, usted puede experimentar la alegría de haber recibido todas las promesas que los santos del Antiguo Testamento, ávidamente esperaban. ¡Usted puede reconocer el hecho de que es un hijo de Dios verdaderamente, que vive ahora mismo en Su reino eterno, y disfruta de los beneficios de una salvación totalmente lograda.! Nunca volverá a tener que decir que es sólo un ciudadano de segunda clase porque no nació judío, o porque no vive en el estado moderno de “Israel”. Ya no tendrá que explicar la previsión de su Padre celestial, enseñando tímidamente que la “edad de la Iglesia” es solamente un paréntesis (en otras palabras sólo una pausa inesperada”) en el plan de Dios. No, usted puede saber con seguridad que es un ciudadano del verdadero Israel con todos los derechos y privilegios, un verdadero Hijo de Abraham, sea usted judío o gentil.

            También puede tener la confianza de saber que está viviendo en la edad del Reino (puede llamarla la “edad de la Iglesia” si le gusta), y que ¡es eterna en su duración!

            En tercer lugar, ¡usted puede vivir su vida productivamente! Ningún pesimismo es necesario en este punto de vista. No estará desanimado al trabajar para cambiar la sociedad en que vive, ¡porque sabrá que las cosas que hace sí pueden lograr un cambio! Descubrirá que el “barco” no se hunde, y por consiguiente, es una buena idea ¡pulir el bronce como un buen marinero! Usted puede vivir su vida libre del miedo de un desastre inminente y de la tribulación. ¡Ya no debe temer ser “dejado atrás” en un “rapto futuro”. La energía que anteriormente gastó preocupándose inútilmente por estas cosas, la puede ahora usar para llevar adelante el mensaje del reino maravilloso de Dios!

            Cuarto, cuando usted comparte el evangelio con alguien, puede ofrecerles noticias verdaderamente buenas. ¡No todo esta perdido! ¡El paganismo no va a controlar todo! ¡La razón de que mantiene su posición de fuerza actual se debe en parte a que la Iglesia se ha envenenado con la noción falsa de que la Biblia profetiza su propia derrota. Usted puede tener la confianza al saber que pertenece a una de las más grandes y más poderosas “máquinas luchadoras” en el universo y que ¡usted está destinado a ganar!

            Ahora, la pregunta es: ¿Tiene usted el valor de aceptar las palabras de Jesús? ¿Puede creer a Jesús cuando dijo que Su segunda venida tendría lugar antes de que la generación de las personas a quienes Él habló durante Su ministerio terrenal, hubiera fallecido? ¿Puede usted confiar en Él lo suficiente para creer lo que Él dijo, cuándo aseguró a algunos oyentes del primer siglo, que ellos no se morirían antes de ver Su retorno y el establecimiento pleno del reino del Nuevo Pacto de Dios?

            Sí, es necesario tener valor para volverse un Preterista. Me han llamado “hereje” y me han gritado los que sostienen otros puntos de vista de la profecía de la Biblia, (citan a su maestro favorito, no a las Escrituras, como su autoridad). Mis problemas han sido menores cuando se comparan a los de otras personas. Algunos amigos han sido echados fuera de sus iglesias y han sufrido calumnias. Ellos han sido acusados de enseñar “herejías peligrosas y destructivas", y sus nombres han sido arrastrados por el lodo públicamente y en las iglesias de su comunidad. ¡Jesús nos advirtió que si nosotros íbamos a seguirle de verdad, entonces nos costaría (Luc. 14:26-33). ¡Ciertamente no es un asunto para ser tratado ligeramente!

            El desafío es el siguiente: Examine los pasajes de la Escritura siguientes y vea si usted puede aceptar lo que ellos dicen sencillamente. El problema con la mayoría de las personas es que cuando tropiezan con pasajes como éstos, y comprenden la implicación obvia de ellos, inmediatamente empiezan a buscar una explicación alternativa. ¡No porque el texto lo exige, sino porque el sistema que ellos han enseñado por tanto tiempo lo requiere!

            “Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Les aseguro que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre” (Mat 10:23 NVI).

            “Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada persona según lo que haya hecho. Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto al Hijo del hombre llegar en su reino” (Mat. 16:27-28).

            La transfiguración que tuvo lugar unos días después de que Jesús hizo esta declaración, no puede ser el cumplimiento de esta profecía. Noten que durante la transfiguración no había ningún ángel presente, y ningún premio entregado, de acuerdo con los hechos de alguien. ¡Hubiera sido ilógico decir que sólo “algunos” de aquéllos que le escuchaban vivirían lo suficiente tiempo para dar testimonio de este evento que tomó lugar solo unos días después! (Quizás Su público estaba compuesto de octogenarios).

            “Aun así, cuando ustedes vean todas estas cosas, sabrán que está cercano, a la puerta. Yo les digo la verdad, esta generación no fallecerá ciertamente hasta que todas estas cosas hayan pasado” (Mat. 24:33-34).

            Otra traducción dice: “Les aseguro que todo esto sucederá antes que muera la gente de este tiempo (Versión Popular)”. Para aquéllos que son tentados a interpretar la palabra “generación” (griego: genea) como significando “raza” (griego: genos), comparen el uso de la misma palabra por el mismo autor, sólo un capítulo antes:

            “Así recaerá sobre ustedes la culpa de toda la sangre justa que ha sido derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la de Zacarías, hijo de Berequías, a quien ustedes asesinaron entre el santuario y el altar de los sacrificios. Les aseguro que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mat 23:35-36).

            “Pero Jesús se quedó callado. Así que el sumo sacerdote insistió: -Te ordeno en el nombre del Dios viviente que nos digas si eres el Hijo de Dios. -Tú lo has dicho- respondió Jesús- Pero yo les digo a todos: De ahora en adelante verán ustedes al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso, y bajando en las nubes del cielo” (Mat. 26:63-64).

            Por favor tomen nota de que el Sumo sacerdote a quien Jesús estaba dirigiéndose, fue muerto durante el sitio de Jerusalén en el año 70 d.C. ¡Si él no vio la venida de Cristo en los eventos que tuvieron lugar en ese acontecimiento, entonces Jesús estaba equivocado!

            A lo largo del Nuevo Testamento, la salvación se iguala con la segunda venida de Cristo, y se habla de ella como todavía futura:

            “Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos” (Rom 13:11).

            “No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención” (Efe. 4:30).

            “...a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos” (1 Ped 1:5).

            ¡Si Cristo no ha vuelto todavía como Él dijo que haría, entonces nosotros todavía estamos esperando la salvación!

            Hay un principio en la investigación científica que puede aplicarse a un caso como este. Cuando una teoría tiene varias anomalías claras que no pueden explicarse sin aplicar “las excepciones a las reglas,” esto normalmente indica que es tiempo para una nueva teoría, una que explique lógicamente todos los datos del asunto. Si usted encuentra que tiene que aplicar reglas especiales de interpretación a ciertos pasajes de la Escritura (ej., redefinir palabras para evitar sus significados primarios), quizás usted necesita repasar otra vez sus prejuicios básicos. En la comunidad científica esto es conocido como un “cambio del paradigma”.

            Los datos (todos los datos) se repasan y se proponen nuevas teorías que toman en cuenta y explican todas las cosas que previamente se consideraban como anomalías. Por ejemplo, en el estudio del universo, en la teoría de Ptolomeo de un geocéntrico (tierra-céntrico) la teoría reinó suprema durante más de mil años. Sin embargo, no podía explicar ciertas acciones planetarias, como su movimiento periódico hacia atrás “retrógrado", sin el uso de una serie de cálculos complicados, que fueron diseñados para explicar estas excepciones claras a la regla. Cuando Copérnico apareció finalmente en la escena, él postuló una nueva teoría, la que tomó en cuenta todos los datos notables. Él sugirió que el universo era heliocéntrico (Sol-céntrico) y que la Tierra gira sobre su eje cada 24 horas. Como nosotros sabemos, su teoría fue mucho más cercana a la verdad que la de Ptolemeo.

            Esto es lo que debe practicarse en el asunto de la escatología. Bajo los esquemas actuales, hay muchas “anomalías” que muchos puntos de vista no se explican adecuadamente por medio de sus reglas de interpretación. Un cambio del paradigma debe tomar lugar y una “nueva” teoría tiene que reemplazar a la vieja. Yo digo “nueva” porque el punto de vista que toma en cuenta todos los datos no es muy nuevo. Ha existido desde el primer siglo (Jesús y Sus apóstoles eran Preteristas). Pero de él se han olvidado o ha sido pasado por alto por la mayoría de las personas ahora. ¡El tiempo ha venido, sin embargo, para echar otra mirada a este punto de vista a luz de las Escrituras!

            Podrían citarse muchos otros pasajes de la Escritura que demuestran el hecho de que Jesús les enseñó a Sus discípulos a buscar Su retorno dentro de sus vidas. Ellos apuntaron lo que Él enseñó y lo pasaron más adelante a la Iglesia. Muchas personas se olvidan que la Biblia fue escrita para comunicar la verdad de Dios al hombre. No fue escrita en un código divino que sólo Dios puede entender. Claro, puede ser difícil aceptar, pero esto es debido a las presuposiciones que nosotros traemos al texto de la Escritura, y no es debido a alguna ambigüedad en la Palabra. Llega un momento cuando nosotros debemos admitir que no sabemos todo y simplemente creemos lo que la Palabra de Dios dice.

            Ese es el por qué yo me volví un Preterista. ¡Ese es el por qué usted debe volverse uno, también!

***

FIN

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